Científicos hallan una colonia de hormigas caníbales

Sorprendió a los científicos el hallazgo de una colonia de hormigas rojas europeas de la madera (Formica polyctena) viviendo en el interior de una base nuclear subterránea (en Polonia en 2010) sin oxígeno y sin comida.

Quedaron asombrados al descubrir el gran número de hormigas vivas en una situación de encierro y sin alimento evidente. En 2013, los investigadores contabilizaron que cerca de un millón de hormigas obreras vivas y otros millones de ellas muertas convivían en el lugar. No había larvas (o machos) lo que supone que no había reproducción, pero la interrogante de cómo vivían sin alimento persistía.

Duró tres años descubrir el enigma. Se conoció que en el techo del búker había una tubería de ventilación oxidada que conectaba un hormiguero masivo construido sobre las instalaciones abandonadas. Con el tiempo el hormiguero ganaba peso y la tubería se desgastaba cediendo por la presión del hormiguero y cayendo miles de obreras al bunker sin poder escapar.

Pero, ¿cómo se mantenían vivos aquellos insectos en aislamiento? Sin alimento y en temperaturas bajas dado que no tenía luz. La razón era el canibalismo, según reveló un estudio publicado en la revista «Journal of Hymenoptera Research».

Algún murciélago e insecto podría ser una ocasional fuente de alimentación, pero la principal eran sus mismas congéneres. Se conoce que esta especie se comen a sus muertos en las temporadas de escasez tras una «guerras de hormigas».

Y así lo confirmaron los especialistas al recolectar los cadáveres de estas hormigas y estudiarlas. Concluyeron que el 93% de los cuerpos examinados presentaban agujeros y marcas de mordiscos. Señalan que esto es la evidencia del consumo masivo de sus muertos.

Las hormigas rojas demostraron que pueden vivir en situaciones extremas. Pero el equipo instaló un paso de madera que conecta el fondo del búnker con el hormiguero, y en solo cuatro meses las sobrevivientes abandonaran la base nuclear subterránea dejando así de practicar el canibalismo y pudieron volver al “hormiguero” de donde cayeron.

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