Trump desaíra a Pelosi y esta rompe su discurso, anécdotas que se vivieron en el Estado de la Unión

El discurso del Estado de la Unión de este año será recordado por dos momentos incómodos. Y es que el presidente Donald Trump se negó a darle la mano a la titular de la Cámara de Representantes y tras la disertación de este la afectada rompió el discurso escrito del mandatario americano, en medio de los invitados y medios de comunicación. Lo cual evidencia el distanciamiento que existe entre republicanos y demócratas.

Luego de que Trump llegara a la tribuna de la Cámara de Representantes para dar su discurso anual ante diputados, senadores, jueces del Supremo e invitados, luego del grito «¡cuatro años más!» de su partido, en alusión a las próximas elecciones que se celebrarán en noviembre.

Como se sabe, Trump ha sido sometido al juicio político del impeachment, del cual será absuelto el próximo miércoles. Lo que hace que se sienta víctima de una «caza de brujas».

Y es que la persona que inició el juicio contra Trump en setiembre es Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara, que en respeto al protocolo se tuvo que sentar al lado del vicepresidente, Mike Pence, que daba justo detrás de Trump.

Al llegar el jefe de Estado a la tribuna, dejó dos copias de su discurso puestas en carpetas diferentes una para vicepresidente y la otra para la presidenta (Pelosi). Cuando Pelosi extendió la mano, Donald Trump se volvió dejándola con la misma extendida, el desaire fue evidente y propició lo que vendría después.

Al culminar Trump su discurso fue aplaudido por su partido y familia, fue el monto en que Pelosi tomó la carpeta del discurso -de forma evidente- con ambas manos y frente a ella rompió los escritos, el momento no solo quedó grabado en las retina de los asistentes sino en los lentes de cámaras de TV, que cubrían el evento.

A su salida del reciento, tras culminar la ceremonia, la prensa abordó a Pelosi para preguntarle sobre el discurso de Trump, y señaló lo siguiente: «Lo he roto, era la opción más educada».

Pelosi como el resto de mujeres demócratas en la Cámara, asistieron al evento vestidas de color blanco en homenaje al movimiento sufragista, que defendió hace un siglo el derecho al voto de las mujeres. Trump llevaba su sempiterna corbata roja y su esposa Melania un vestido negro.

A pesar de que es habitual que el presidente y quien preside la Cámara sean de partidos distintos —Pelosi ocupó el cargo con George Bush hijo— esta guerra abierta, y la ruptura de las reglas más básicas de cortesía, son toda una novedad, lo que expone la división entre los dos grandes partidos y sus bases en los Estados Unidos.

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